jueves, 1 de septiembre de 2011

A sus 37 años, vence la vergüenza y decide estudiar la primaria

EL DIARIO


Con un poco de vergüenza, pero más que nada con la motivación para salir adelante y ser un buen ejemplo para su familia, Maximiano Ruelas decidió a sus 37 años estudiar la primaria en el Instituto Chihuahuense de Educación para Adultos (Ichea).

El hombre tiene algunas nociones de leer y escribir, pero asegura que “no le sirven de mucho” en la vida cotidiana, lo que le ha causado dificultades que está decidido a dejar atrás.

En la región Juárez, conformada por esta ciudad, Villa Ahumada, Guadalupe y Praxedis, cerca de 18 mil personas cursan sus estudios básicos en el Ichea, de los cuales 12 mil estudian la secundaria y los seis mil restantes la primaria.

Motivado por su esposa, confirmó su deseo por estudiar cuando su hija de nueve años respondió con alegría ante la noticia. “Hay que echarle ganas, y más ahora que me dieron la oportunidad, porque está dura la cosa (...) sí da vergüencita porque escribe uno como niño chiquito, pero más vergüenza dará robar y que lo agarren”.

Maximiliano dejó su trabajo donde era uno de los operadores de un 'bungee' instalado en un centro comercial de la ciudad, para encontrar otro empleo que pueda combinar con el estudio y de esa manera ayudar a su esposa, quien temporalmente sostendrá el hogar.

"Íbamos a maquilas y mi esposa me hacía las solicitudes, y pues se siente vergüenza de no saber".

De niño, expresó, su mamá lo llevaba casi a fuerzas a la primaria, pero como era muy vago abandonó los estudios en el transcurso del segundo grado. Luego lo inscribieron en una escuela especial, pero pasó lo mismo: no aprovechó la oportunidad que le brindaron sus padres.

"Está muy feo no saber eso de la escuela, mejor hay que echarle ganas porque está canijo".

Ante la falta de interés por estudiar, su otra opción fue el trabajo. A los 16 años con la ayuda de un hermano consiguió un empleo en maquila, pero afirmó que no fue nada fácil, pues tenía problemas para checar la tarjeta laboral y comprender los mensajes en la planta.

Por ello desea, entre lo posible, ayudar a su hija e inspirarla para que en ningún momento tome la decisión de dejar los estudios, porque "una mujer ha de batallar más".

Agregó que desde que regresó a la escuela comenzó una competencia sana con su niña, pues la idea de ganarle al papá la motiva a realizar sus tareas; competencia que también le sirve a él, dijo, para poderla orientar pronto en su formación educativa.

Efraín Beltrán, coordinador local del Ichea, detalló que tanto la primaria como la secundaria se componen de 12 módulos, y que hasta el 80 por ciento de los estudiantes termina un nivel en cuatro meses.

Agregó que los interesados pueden marcar al teléfono 01 800 831-73-03 para saber cuál de los 500 puntos de asesoría es el que le queda más cercano.

Mientras, Maximiano cuenta con el empuje para fijarse terminar la primaria, secundaria y "lo que se pueda".

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