martes, 29 de marzo de 2011

Manifestantes exigen en la Fiscalía dar con el paradero de joven desaparecida

OMNIA

Después de dos años de la desaparición de una jovencita sin que hasta la fecha haya resultados, tuvo lugar una más de las ya comunes manifestaciones de protesta exigiendo a las autoridades que se dé solución a estos casos. En veremos, la respuesta oficial.

Por décadas, la interrelación sociedad-gobierno ha sido como un diálogo de sordos. Jamás se ha hablado el mismo idioma. De un lado es la impotencia; del otro, la indolencia. De boca de quienes exigen justicia hay dolor; del lado de quienes debieran impartirla, indiferencia y desprecio.

Gritos y consignas desesperadas topan en pared, y ésta les devuelve el eco en forma de impunidad. Las personas, en su íntimo y lacerante padecer, son vistas como Dios ve a las liebres, mientras en un lugar, quién sabe dónde y en qué circunstancias, una víctima más sufre lo indecible... o quizá ya no.

El escenario, el de siempre: la Fiscalía; las circunstancias, prácticamente las mismas: gritos, y pancartas con leyendas que denotan el desgarrante dolor de no saber nada de la víctima en turno. La víctima, la enésima víctima: Mónica Janeth Aliniz.

Ella desapareció el pasado 26 de marzo del año 2009, cuando fue vista por última vez en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

De ahí salieron hoy aproximadamente 30 personas, entre familiares y amigos de Mónica Janeth, para trasladarse e instalarse frente a la Fiscalía, donde una vez más tratan de hacerse oír en su exigencia, letítima exigencia, de justicia, hasta ahora sin respuesta, a dos años de la infausta desaparición.

La mamá de la jovencita, de pantalonera guinda y playera blanca, al centro, acompañada por sus amistades y parientes, colocó diversas fotos de Mónica y todos en conjunto pidieron a las autoridades -una vez más- en breves discursos, que haya resultados en las investigaciones sobre las desapariciones de ella y muchas mujeres más de las que no se tiene noticia.

La esperanza es lo último que muere. Quizás algún día sociedad y autoridades hablen el mismo idioma; entonces acabará la impunidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario